El futuro de Fifa, en el aire

Ilias Fifa, campeón de Europa de 5.000 ml en 2016, en libertad provisional por presunta tenencia y tráfico de sustancias dopantes

 

Los caminos para alcanzar el éxito deportivo son muy diversos y mientras la ambición siga creciendo, seguirá habiendo personas dispuestas a cualquier cosa para hacer del recorrido a la cima, lo más sencillo posible. Ilias Fifa, campeón de Europa de los 5.000 metros lisos (2016) y atleta del Barcelona FC, ha sido el último gran nombre del panorama nacional en aparecer vinculado al mundo del dopaje. Aunque de momento es sólo una teoría, que salió a la luz el pasado miércoles, cuando la Policía Nacional, por orden judicial, se dispuso a inspeccionar su piso y detenerle, junto a otros atletas, por sospecha de tráfico con sustancias prohibidas. Teoría que, por falta de una sentencia firme de condena, hace el atleta marroquí (nacionalizado español)  pueda acogerse a su presunción de inocencia y, por tanto, quede en libertad provisional.

“Se habla de que, además de estar en el centro de una trama ilegal, en mi domicilio se encontraron productos como EPO o anabolizantes, lo cual es totalmente mentira”, negó Fifa ante los medios. Y continuó: “Lo único que yo allí tenía eran vitaminas y suplementos deportivos permitidos para la práctica de mi deporte”. Lo permitido frente a lo no permitido. Una interesante lucha que se sigue manteniendo vida y sobre la que pende el hilo del delito contra la salud pública, lo que conllevaría sanciones penales por la justicia ordinaria, además de lo que a los organismos deportivos respecta.

Por un lado, se hace mención a los anabolizantes, que favorecen el crecimiento de los tejidos y, por otro, la eritropoyetina, más conocida como EPO. Un agente que estimula la creación de glóbulos rojos, lo que permite aumentar la cantidad de oxígeno que llega a los músculos y, por tanto, favorecer el rendimiento del deportista. Ambas sustancias prohibidas en el listado de la Resolución de 30 de diciembre de 2016, de la  Presidencia del Consejo Superior de Deportes sobre el Código Mundial Antidopaje y presentes en los apartados S1 y S2/2.2, respectivamente.

Posibles sanciones

Una práctica, tanto la de la presencia de la sustancia o método prohibido, como su uso o intento de uso, por la que tanto Fifa como el resto de implicados, podrían enfrentarse a de 2 a 4 años de suspensión de su actividad deportiva más las medidas penales, como comentábamos anteriormente. Todo ello además de otras posibles sanciones anexas de encontrar que esas sustancias pudieron haber sido usadas previamente en competición, lo que conllevaría la pérdida de títulos o marcas. Esta situación de incertidumbre ha hecho que la Federación Española de Atletismo lanzase un comunicado oficial en el que se manifestase en contra del dopaje, además de no posicionarse sobre los atletas a falta de resolución firme.

De resultar culpables en una primera instancia, a Fifa y los suyos sólo les queda una vía para hacer ver su inocencia. Se trataría de demostrar, pruebas mediante, que las vitaminas a las que aludía no se encuentran dentro del listado de sustancias específicas o bien, que, de haber ingerido EPO o anabolizantes, la infracción no fue de manera intencional, sino a través de productos que contuviesen las mismas y cuya presencia fuese desconocida por los deportistas. Así lo establece el artículo 40.2 a (i) del reglamento de competición de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), en base a las reglas de la Asociación Mundial Antidopaje (AMA).

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