Sobre mi

La curiosidad del ser humano o el ‘desconocimiento activo’, como a mi me gusta llamarlo, ha hecho que estéis ahora mismo en esta sección para conocer un poco más a la persona que está al otro lado. Una siempre elige lo que cuelga o no en sus redes sociales, así que aquí no seré menos. Este es un blog de contenido deportivo, por lo que considero que, como carta de presentación, debo hablaros sobre mi en relación al mundo que me apasiona: el deporte.
P.D. Lo haré en 8 apartados y acompañados de fotos para que sea más llevadero.

1. Los inicios
Para empezar, diré que me llamo Marina Rivas y que nací en diciembre de 1995 en Nerja, Málaga. Un pueblo de algo menos de 25.000 habitantes, que en verano cuadruplica su población por el turismo y que, a pesar de encontrarnos en 2017, sigue recordándose su nombre por ‘Verano Azul’. Aquí comencé a nivel deportivo haciendo balonmano durante 5 años y bádminton durante 3 hasta que finalmente encontré mi sitio en el atletismo… como lanzadora de martillo. Y no, no es algo que se elija, simplemente sucedió así.

Con este deporte encontré más que a un equipo, a una familia, que me acompaña desde hace ya 7 años y que seguirá ahí, con certeza, toda la vida. Aprendí el valor del esfuerzo y la constancia, a trabajar a diario para querer mejorar mis resultados y que tu máximo competidor eres tú mismo. Además, a nivel colectivo, aprendí que nunca estás sólo, que todo lo que haces puede repercutir en el resto y que, pase lo que pase, el compromiso con un equipo acaba siendo tu motor.

2. El atletismo

La pasión por este deporte me llevó a dar algunos de mis primeros pasos en la comunicación, primero en algunas web deportivas escribiendo artículos y haciendo entrevistas a atletas y, más tarde, en el gabinete de prensa de la Federación Andaluza de Atletismo y, también de forma eventual con la española (RFEA). Organismo con el cual he retomado la actividad recientemente para llevar la comunicación del área de Mujer y Atletismo.

2. Mi primera cobertura informativa

Aunque si hablamos de inicios, tengo que mencionar uno de los momentos que más me hizo darme cuenta de que quería formar parte de esta profesión. Cubrí mi primer partido cuando tenía 18 años y estaba empezando la carrera periodismo en Málaga. Un amistoso de la Selección Española Sub-17 contra la alemana, en mi pueblo y para una de esas web que mencionaba con anterioridad. Siempre buscaba la excusa para acercarme al mundillo y esta era la mejor que había encontrado hasta entonces. Tuve que redactar mi primera crónica y hacer por primera vez de fotógrafa y sí, fue una odisea… pero con los años fue mejorando la cosa.

3. El fútbol

El fútbol ha marcado mi vida desde pequeña. Recuerdo ver partidos en color y en blanco y negro (obviamente, en diferido) sobre las épocas doradas del Real Madrid y ese gusto fue desembocando en una constante necesidad por tener algún partido en la pantalla, ya daba igual equipo u hora del día. Iba in crescendo mi curiosidad por este deporte y eso hacía que dedicara muchas hora a leer y a investigar para entender mejor todo lo que suponía. Empezó entonces a abrirse ante mi un mundo diferente que, con el tiempo, pude ir conociendo más de cerca gracias a algunas prácticas en Madrid en partidos del Real Madrid (o su cantera, con Bernabéu Digital) la Selección Española o incluso fútbol femenino. Y, por supuesto, también cubriendo la temporada 2016/17 del Málaga en los entresijos del Diario SUR, donde he permanecido un año de prácticas y con el que sigo colaborando. Eso sí, a distancia.

4. El baloncesto

A la par que el fútbol, aunque he de admitir que con menor background (de momento), se encuentra el baloncesto. Recuerdo la emoción de ver los europeos por la tele o desear que llegaran los mundiales para ver a España, a los Gasol, Rudy, Ricky, Navarro, Calderón, Garbajosa… Casi nada. Poco a poco fui desarrollando interés por este deporte. Sobre todo hace unos años, cuando empecé a cubrir partidos del Fuenlabrada, el Estudiantes y, sobre todo, esta última temporada, con el Unicaja, el equipo de mi tierra y de nuevo junto al Diario SUR. Allí, en el Martín Carpena, quizá haya vivido algunos de los mejores momentos de lo que podría considerarse mi carrera profesional hasta la fecha. Un mundo apasionante en el que seguiré ahondando.

5. Polideportivo

El deporte mueve mi vida y no puedo rechazar ninguna de sus formas de expresión. Siempre me ha gustado escribir de todo y, además, conocer un poco de todo. Esta es una de las facetas que más he trabajado en el periódico, además de en mis ratos libres escribiendo en algún blog de turno. Atletismo, ciclismo, kárate, natación, remo, rugby, fútbol americano, fútbol sala, balonmano, tenis de mesa, triatlón, pádel… La única forma de aprender es acercándote a ellos.

6. La prensa

Encuentro en las palabras la mejor forma posible de expresarme. Me gusta contar historias y me gusta que la gente siga apostando por leerlas, las mías y las de cualquier otro, pero que se detengan a leer. Coger un periódico ya sea en papel o sobre su forma más moderna (en formato digital) siempre me parecerá buena opción. Además, el aprender a adaptarme a los ritmos frenéticos de una redacción ha sido uno de los retos más motivadores que he vivido en lo profesional, sobre todo para una adicta al café.

7. La radio

Hablo por los codos, más aún cuando cojo confianza. Dicen que eso es bueno cuando te planteas un futuro en la radio. En Málaga, probé fortuna nada más empezar periodismo dirigiendo y locutando mi primer espacio en la radio local Onda Color, un magazine semanal sin demasiado futuro. Afición, el de los micros, que retomé en mi último año de carrera con el programa de deportes de Radio 4G Málaga, donde realizábamos tertulias sobre la actualidad deportiva de la ciudad, a la par que entrevistábamos a los invitados que por allí pasaban y, además, cubríamos los partidos del Unicaja. Aprendí y, sobre todo, me divertí, pero todo acaba.

8. La entrevista

Si tooooodos estos puntos tienen algo en común eso es la entrevista. Para mí, el género periodístico que más me ha aportado personal y profesionalmente por el momento. El mejor método para abrirte a la otra persona y lograr que esta haga lo mismo, para obtener esa confianza y naturalidad de toda buena entrevista. Aquella que te invita a conocer a la persona, no al personaje y a darte cuenta de que cualquier historia vale la pena, si encuentras la mejor forma posible de contarla. He tenido la suerte de encontrarme con gente a la que admiraba, otra a la que desconocía y otra de la que ya sabía demasiado. Ninguna es más fácil o difícil que la otra, pero todas requieren de la misma sensibilidad, atención y, sobre todo, dedicación.

Espero que ahora podáis conocerme un poco mejor… Para todo lo demás —> mi perfil profesional

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